Encuentra tu propio estilo de deco: 5 claves para lograrlo

Tener ganas y hacer prioridad la transformación de tu espacio es, sin duda, el primer gran paso y el inicio del proceso. Ya sea que necesites obra o no, en algún momento de este proceso te encontrarás tomando decisiones que tienen que ver directamente con la forma, la composición, los colores, el mobiliario e incluso, y sobre todo si tienes que remodelar, la arquitectura del lugar y los materiales. 

Aun incluso desde la obra (mejor si es desde antes), y en un mundo de miles de opciones, de cuentas de IG llenas de antes y después aparentemente fáciles, te digo: es posible encontrar tu propio estilo, aplicarlo a tu casa y que al entrar digas, wow…me encanta!

No importa si tu casa es grande o chica. Con la magia del color se pueden lograr espacios Wow! Conoce la Casita Caribeña en detalle.

Hoy en este post, te comparto mis 5 claves para empezar a encontrar una forma propia y particular de decorar tu espacio. Yo las uso siempre para guiar los procesos de renovación del hogar. Como diseñador y asesor: entiendo y ayudo a entender, organizar, categorizar y poner en imágenes el proyecto, armando así un plan de trabajo con acuerdos y sobre todo la forma de pasar a la acción. 

¿Es posible tener un estilo de decoración propio?

Primero definamos a qué nos referimos cuando hablamos de estilos de decoración:  

Los estilos de decoración contienen los criterios de composición, color, forma, tipo de mobiliario e incluso cierta arquitectura que hacen a una forma particular de ambientar un espacio. Las características propias de los estilos están generalmente vinculadas a la manera que tiene una sociedad de ver el mundo y relacionarse con él, en un contexto geográfico, económico y sociocultural determinado.   

Por mi cultura, mi localización geográfica y mi forma de vivir ambiento mi espacio. Todo esto antes de ser un mundo global.

Es así como, por ejemplo, el estilo nórdico que nace en los países escandinavos prioriza lo que, por su localización geográfica carece: la iluminación natural. La arquitectura de los espacios incluye grandes ventanales de piso a techo, paredes blancas o de colores muy claros con mobiliario práctico, funcional y sencillo, usando los tipos y colores de la madera local.

Este estilo al igual que otros, se ha replicado en cualquier lugar del mundo independiente del contexto socio-cultural local. De esta forma, vimos la invasión de mobiliario nordico por doquier, el estilo wabi sabi en casas del caribe, el estilo clásico en apartamentos mini y el afán que tenemos todos por ser “minimalistas” sin entender muy bien qué significa.

Igual yo no soy quien para decirte que estilo aplicar o no, pero si estas aquí es porque quieres redecorar y ya tienes muchos muebles u objetos (nuevos, viejos, heredados), caíste en alguna moda e intentaste adaptarla a tu casa sin éxito o (como me pasó a mi) quieres conseguir un espacio en el qué de verdad te sientas a gusto, se sienta propio, te resulte práctico y te encante.

La elección del color como punto de partida

¿Por qué empezar por el color?

Antes de compartirte mis claves, hago énfasis en la importancia del color y su elección en conjunto y en contexto como el primer paso para acercarse a un estilo propio, sin importar el tipo de espacio o sus características.

Definir en conjunto y en contexto significa tener en cuenta materiales fijos, mobiliario, textiles, arquitectura del lugar (altura, cantidad de iluminación, entre otros) y cómo se relacionan estos elementos entre sí al momento de tomar decisiones sobre el color y materiales.

Empezar a definir el estilo de tu casa a partir del color te puede ayudar a conseguir un espacio en el que de verdad te sientas a gusto y te encante, ya sea que tengas muebles de distintas épocas o materiales, el color siempre puede ser un “hilo conductor” o un elemento de unión que de coherencia.

Te cuento en detalle en este e-book cómo tener más color en casa.

“El estilo de la casa debe seguir y reflejar los gustos, los hábitos y la forma de ser de las personas que viven en ella”. Parece sencillo, obvio y repetido por cientos de diseñadores pero difícil de conceptualizar (osea, saber qué significa y cómo se aplica a un espacio en particular). Pasar de lo deseado a lo posible, con todo el “ruido” de las tendencias lo encuentro como una de las principales dificultades de mis clientas posibles, las de antes y las actuales.

En este sentido, el estilo pasa por elegir materiales (colores) que respondan a ese día a día nuestro, con algo de coherencia con el contexto local. O ¿Quién quiere ser esclavo de mantener impecable un sofá blanco cuando se tienen 2 hijos en edad escolar, un esposo futbolista amateur y un gato que se cree dueño de casa? Ok, puedes solo tener un hijo o un perro, o incluso vivir sola en el caribe y es casi lo mismo.

El sofá será la manzana de la discordia, un mueble más sin uso o enfundado de pies a cabeza de forma “provisional” , o no?

Sin embargo, sin importar la localización geográfica, hay tiendas llenas de sofás blancos o beige “claritos” porque están de moda. (También pueden ser marrones si me lees desde los 90´s, grises oscuros si estuviste en coma o en un tapper los últimos 4 años y no te enteraste que la tendencia de este color ya fue pero la siguen vendiendo porque fue furor por mucho tiempo y hay mucho stock o completa con el color en tendencia para los que me leerán en un par de décadas).

No me quiero ni meter con el color de las maderas, ahora todas claras y el wengué dando vueltas en la mayoría de las casas que tienen muebles comprados a comienzo de este siglo… ¡Me da un ataque!

El estilo de la casa, de tu casa, se logra entonces cuando te sientes a gusto y te resulte práctico “habitarla”. Si bien elegimos muebles nuevos surfeando la ola de las modas, si empiezas por definir tu paleta de colores, el estilo de tu casa reflejará autenticidad, así compres todo nuevo (no en el mismo sitio por favor!)

5 claves para lograr un estilo propio de decoración (sin desistir en el intento)

Una vez definimos el color como punto de partida, te propongo (no necesariamente en ese orden) partir de lo que ya tienes y te encanta, buscar un hilo conductor, contar la historia de tu familia, medir la inspiración y hacer la famosa lista “mágica”.

1. Parte de lo que YA tienes y te encanta, te es útil y no te condiciona.

Ignora esta clave si de verdad recién te mudaste al polo norte y no tienes absolutamente nada. Ni ningún mueble ni objeto, ni planes cercanos de ir a comprar nada porque estás de forma provisional en el lugar.

El resto de nosotros, seguramente ya tenemos por lo menos la cama propia o alguna mesita, tocador, algún mueble sacado a crédito o algún regalo u objeto deco de la mamá, tía o amigos (porqué no también levantado de la calle).

Si el mueble u objeto es útil, te encanta y no te condiciona merece la pena incluirlo en tu moodboard y porqué no hacerlo parte central y punto de partida de la deco.

Mueble provenzal de la Casa Saavedra en Quilmes junto con la transformación de la cocina y terraza.

2. Busca un hilo conductor, un sentido, un propósito

Se puede llamar “habitar” la casa como diría mi amiga Marina y empezar a encontrar el porqué de cada decisión, pero una vez tengas claro el porqué de la renovación todo será más fácil. Este hilo conductor puede ser conceptual, va de la mano con el objetivo de la transformación y al final le dará coherencia al espacio.

Puede ser tu paleta de colores y algo más…

El estilo se va formando a través del color, la forma o simplemente (y mi favorito) la mera función y practicidad. Por ejemplo, si el criterio principal para adecuar un apartamento pequeño es la sensación de amplitud y la multifunción del espacio, entonces una paleta de colores de base neutra acompañada de colores brillantes (o los que te gusten) en sus dosis justas sumado a mobiliario que se pueda plegar y que sirva para, sentarse y guardar, es lo ideal.

Transformación de la Casita Caribeña. Conoce en detalle el proceso

3. Cuenta una historia: La historia de tu familia, de tu lugar. 

Las casas auténticas reflejan la historia de quienes viven allí, no solo en fotografías sino en objetos. Los objetos que usamos a diario y cómo lo hacemos, sin duda, nos definen. Si tu hobby incluye tocar guitarra en la zona de estar, ¿por qué no hacerla parte (principal) de la deco? 

Si lo tuyo, o lo de un miembro de tu familia, es el ciclismo, el lugar de guardado de la bici es clave. Que se tenga en cuenta o no este elemento, es la diferencia entre un objeto que estorba y cambia de lugar todo el tiempo o un objeto que refleja los gustos de los que habitan la casa.  

La historia de tu casa, de tu familia, se puede contar con objetos heredados o adquiridos a lo largo del tiempo, refuncionalizado para un uso actual. Simplemente con una nueva mirada a lo que ya tienes (o puedes rescatar de alguna casa de una tía abuela o algo así como lo hice yo).

Mi clienta: “Ese cuadro me encanta. Es muy yo, el otro es más lindo, pero este tiene todo lo que soy”

Yo: ¡Ese es entonces! Además ya lo tienes.

4. De la inspiración, poco y medido. 

¿Sabes cuáles de las 1400 ideas que guardaste en tu tablero de Pinterest realmente te gustan, te son funcionales o realmente se pueden aplicar a tu casa?

Llegó un punto en el que yo casi que si sabia y empecé a hacer filtro y subcarpetas en el tablero de la casita caribeña. Por eso se que pasa en la mayoría de los casos en el que las personas se lanzan a renovar sus casas, en especial si están solas, sin acompañamiento profesional.

Sumada a la inspiración fuera de control, también es frecuente lo que yo llamo la “opinadera serial” que consiste en la etapa en donde todo tu mundo cercano, (poniendo plata $$ o no), opina y da veredicto sobre la elección de materiales o colores de tu casa.

Es común ver a las suegras liderando la etapa “opinadera serial” y hasta proponiendo “regalos” acorde a sus gustos y expectativas, todo con buenas intenciones, por supuesto, siendo sólo superadas por esa amiga que ya renovó su casa, y que supuestamente le quedó divina, con sus WhatsApp insistentes de “manda foto porfis”. Es aquí donde te digo, esto solo se supera con ayuda profesional.

Conoce las asesorías Casa Saavedra

5. La lista mágica:  Lo que se queda, lo que se va, lo que sobra, lo que falta, lo que se reforma y por qué.

Este es mi tip favorito porque da paz y tranquilidad mental. Tener todo lo que suponemos hay que hacer, las ideas y nuestros deseos en papel, o en digital en lugar de estar dando vueltas en nuestra cabeza, es calidad de vida. Por muy sencillo que parezca. Recomiendo hacerlo una vez se ha avanzado con el proceso y/o repetir el paso de la “lista mágica” cada cierto tiempo durante el proyecto, para el caso de adecuaciones de toda la casa o de espacios grandes.

Con la paleta de colores definida y las decisiones de distribución de muebles y espacio de guardado es más fácil elegir lo que se queda y lo que se va para los objetos que ya tienes. Lo que sobra o lo que falta para adquirir objetos y deco nueva y lo que se reforma o modifica para el caso del mobiliario heredado o comprado de segunda mano.

Mueble a medida, diseñado e instalado por nosotros. El plan familiar del fin de semana.

¿Qué te parecieron estas 5 claves para definir el estilo de tu casa?

Luego de tener ganas y hacer prioridad la transformación de tu espacio, definir el estilo es clave para avanzar. Y qué mejor que sea un estilo propio.

Si ya estás decidida al color o si quieres irte por algo más “trendy” o de moda, conseguir un espacio en el que de verdad te sientas a gusto y te resulte práctico es la verdadera transformación a perseguir. Cuando necesites ayuda para elegir tus materiales y colores, agenda tu asesoría aquí.

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